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Deportes\ ¡Fue el pelotudo del árbitro!

Visto y no visto. El 13 de junio de 1986, los 20.000 espectadores presentes en el estadio Neza, de Nezahualcoyotl (México), no daban crédito. Sin apenas tiempo para que tomaran asiento, José Batista (Colonia, 44 años) se convertía en el expulsado más rápido de un partido mundialista al ver la tarjeta roja directa a los 56 segundos del choque que Uruguay empató sin goles contra Escocia.

P. ¿A quién mató?
R. Era chico, de baja estatura, colorado… Juraría que a Gordon Strachan, que era medio del Manchester. Sí, era volante. Llevaba el 7.

P. ¿Qué pasó?
R. Que fui expulsado.

P. ¿Podría ser más concreto?
R. Bueno, tengo un récord difícil de igualar. Una cosa increíble. Fue una jugada desafortunada. La adrenalina del partido y del comienzo… Pero se equivocó más el árbitro que yo.

P. Por favor, recuerde la jugada.
R. Hace años que no la veo. Estaba jugando de lateral, por el lado izquierdo, cuando vi al escocés y surgió la oportunidad de llegar a la pelota antes que él. Yo llegué primero pero le hice palanca, bastante fuerte… ¡Pero estaba recién comenzado el partido!

P. Y se llevó la pelota y la pierna del escocés.
R. No, no… La pelota creo que no la alcanzó ni a tocar. Me llevo más la pierna de ese hombre. La caída fue bastante aparatosa y, entonces, el árbitro, el francés Joël Quiniou, me largó.

P. ¿Fue un exceso suyo o del árbitro?
R. Fue una mala expulsión. Pero, claro, hay que estar en ese momento e interpretar la jugada.

P. ¿Amenazó al árbitro, al menos verbalmente?
R. No, para nada. ¿Pero nadie entendía nada! ¿Cómo te pueden expulsar a los 56 segundos? Está bien que me amoneste. Ya me condiciona el resto del partido, ¿no? Pero ser expulsado… No fue una jugada tan… importante, por así decirlo. Cualquier selección uruguaya es siempre un equipo golpeador, agresivo, duro, con personalidad… En México se corrió esa voz y nos pasó factura.

P. ¿Qué hizo tras la expulsión?
R. Llegué al vestuario y el utillero me dijo:
            - ¿Qué haces acá?
            - Nada, me expulsaron
            - ¿Cómo te van a expulsar si no tocaron el himno todavía?
            - Que si, que si, que ya me echaron!

P. ¿Y cómo lo convenció?
R. El hombre tuvo que salir, mirar y darse cuenta de que me habían expulsado. Claro, fue todo tan rápido… No había terminado de juntar la ropa que le habíamos dejado tras el calentamiento cuando yo ya estaba de vuelta en el vestuario.
P. Sería un amasijo de nervios…
R. Desde la salida de la cancha, me decía ‘has defraudado la camiseta, ¿qué van a pensar la gente, la familia, los compañeros, el cuerpo técnico, los periodistas?’. Veinte años después, me reconocen por este asunto y no por mi trayectoria como futbolista.

P. El público tampoco se lo creía.
R. Fue una sorpresa general. Todo el mundo pensaba que era una amarilla, pero cuando me sacó la roja… Hasta los escoceses no se lo creían. No era un fault tan importante para ser expulsado.

P. ¿Qué tal se lo tomaron tus compañeros?
R. Me dijeron: ‘Tranquilo, estamos contigo, ha sido una desgracia’. Lo mismo el técnico, Omar Borrás. Pero a mí me tocó la peor parte. He quedado marcado para la historia.

P. La estrategia inicial…
R. Se fue al carajo. Escocia no es de las mejores. Siempre estuvo ahí, pero era posible ganarle. Al ser expulsado yo a los pocos segundos, hubo que hacer unas variantes en la defensa y jugar con solo punta. Al menos, nos sirvió el empate. Argentina nos eliminó en los octavos.

P. ¿Volvería a hacer la entrada?
R. Sí. En ningún momento tuve la mala intención de golpear al contrario. Los dos fuimos a buscar lo mismo, el balón. Yo llegué primero o… él llegó primero, chocamos y, bueno…, digamos que yo salí perjudicado. Él se fue con un pequeño golpe. Nada más. Me encantaría ver la jugada de nuevo.

P. ¿Cómo fue el regreso a Montevideo?
R. La prensa me apoyó. Dijeron que el árbitro se equivocó. Pasados los años, lo primero que me gritó con sorna un hincha fue ‘¡Batista, qué bien nos representaste en un Mundial!’. Pero, en fin, volví a estar en la selección y jamás se habló del tema.

P. La suya es una marca muy difícil de batir…
R. No creo que vaya a suceder, pero, si me reemplazan, me quitaré un peso de encima.

P. Qué lástima que no esté Uruguay en el Mundial, que si no, igual Pablo García…
R. ¡Ja, ja, ja! O Montero. Alguno de ésos que pagan, ¿verdad?